sábado, 27 de marzo de 2021

HOY EL DESAFÍO ES MIRAR CON PERSPECTIVA.

María y Miguel tienen un hijo de 14 años

UN ÁNGEL EN UNA GRÚA

Hace unos días me tocó la vacuna. Llegué al coche después de una cola de más de tres horas. ¡Por fin me voy a caaaasa!, pensaba yo... pero el coche no arrancaba. Parecía una broma pesada (¡Maldita sea, no me lo podía creer!). Tuvimos que llamar a la grúa. Menos mal que mi marido decidió acompañarme, si no, creo que me habría dado un ataque de nervios. Después de algo más de media hora no llegó un mecánico, no, era un ángel en una grúa: con su dulce acento venezolano y su buen humor acabó con nuestro malestar en un instante. Cuando se fijó en la cola nos preguntó: "¿Es para la comida?" Nos quedamos de piedra. Le explicamos que era la cola para ponerse la vacuna.

Qué vergüenza sentí. Cómo me puso en mi sitio ese comentario. Yo renegando porque había perdido la mañana entre una cosa y otra, y miles de hermanos míos haciendo esa misma cola a diario para poder comer. Qué falta de perspectiva, qué poca objetividad. Cuántas veces nos quedamos en nuestras cositas y hacemos una montaña de un grano de arena.

Esta semana el desafío es mirar tu vida con perspectiva. ¿De verdad crees que es dura? Quizá sí lo sea o quizá no. En cualquier caso, lee la Pasión de nuestro Señor con calma. Une tus pequeños o tus grandes sufrimientos a los suyos. Él te ayudará a ser objetivo con tus dificultades, a relativizarlas si no son para tanto. Aunque si estás pasando por un momento realmente difícil, Él te consolará con la dulzura de un Padre bueno. Feliz domingo de Cuaresma.

 


sábado, 13 de marzo de 2021

HOY EL DESAFÍO ES VACUNARSE

Antonio e Isabel tienen tres hijos de diez, nueve y un año. 

 EN QUIÉN PONES LA CONFIANZA

Al ser los dos profes, Isa y yo nos hemos vacunado con una diferencia de una semana. A mí debieron de darme placebo, porque no tuve ningún efecto secundario. Isa, en cambio, se pasó dos días con fiebre, mareos y jaquecas. 

Y apenas unos días más tarde, sale la noticia de que en varios países la están retirando. Parecería un chiste, si no fuera por lo serio del asunto. El resultado es que ya no sabe uno de quién fiarse, en esta época de desinformación y fake news. 

En momentos así, hay que acudir al que tiene la respuesta: el Señor. Preguntar como Nicodemo, ese personaje del Evangelio que no entendía gran cosa, pero sabía que merecía la pena encontrarse con Jesús, aunque le complicase la vida. 

Y qué repuesta recibe: "Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna". 

Esto me pone en mi sitio. Primero: de lo que hay que salvarse no es de un virus, sino del pecado, del desamor. Segundo: para esa enfermedad ya tenemos vacuna segura: es Cristo que se entrega por ti, en la Misa, en la confesión, y en el matrimonio, que también es un sacramento. 

Hoy el desafío en familia es vacunarse contra el pecado. Acude a la auténtica fuente de la salvación. Dile al Señor que solo en Él tienes puesta tu esperanza. Aunque a veces los efectos secundarios de la gracia tarden en notarse, la solución a las crisis familiares y personales es siempre poner al Señor en el centro. ¡Feliz domingo!

sábado, 6 de marzo de 2021

HOY EL DESAFÍO EN FAMILIA ES PERSEVERAR

Santi y Sara tienen 5 hijos de 13,11,9,5 y 2 años.

ETAPAS DE BÚSQUEDA, PRUEBAS Y REVOLTIJO INTERNO

Con dos preadolescentes/adolescentes en casa esto es una fiesta intensa, la verdad. Es curioso tener que estar atenta a las demandas de los mayores (que no son pocas) y a las de las pequeñas a la vez. Cada uno tiene su propia versión del “mamá, mamá… papá, papá” tan conocido en todas las casas.

Hay que atender a distintas necesidades y acompañar las diferentes etapas. Mientras enseñas el Padre Nuestro y el Ave María, asistes a momentos sorprendentes de piedad y de presencia de Dios, a la vez que atisbas pequeñas crisis de fe, enfados en todos los aspectos de sus vidas (espiritual incluida).

¡Qué diferentes nos hacen sentir unas crisis u otras! Un problema con un amigo, con un profesor, pues bueno… se habla, se enfoca, se apoya… Pero un tema espiritual, parece que nos pone más nerviosos, ¿no? Dudas de si has transmitido bien, de si eres buen ejemplo, de si esa duda será sólo un proceso o significará alejamiento…

Estás ahí en mil pensamientos cuando te das cuenta de que no hay más que dejar a Dios las cosas de Dios. Sólo Él sabe lo que hay en cada corazón.

Por eso hoy el desafío en familia es perseverar en la oración por los hijos, en la entrega a lo que Él nos pide: estar ahí para poder ser el mejor ejemplo que podamos ser. A su debido tiempo, cada uno entenderá.



sábado, 27 de febrero de 2021

ESTA SEMANA EL DESAFÍO ES PONER LAS COSAS EN SU SITIO

María y Miguel tienen un hijo de 14 años

RECORDANDO BATALLITAS

Hace nada fue el cumpleaños del niño, y poco después celebramos su aniversario de bautizo. En ambas ocasiones su padre y yo le contamos cada año qué pasó esos días: cómo llegaron los abuelos al hospital para conocerlo, cuánto lloraba, dónde estaba su cuna, quién lo vistió para ir a la iglesia... los tres disfrutamos con estas anécdotas y afianzamos nuestro cariño. Nuestra unión familiar se fortalece recordando lo que hemos vivido juntos. 

Hoy el Señor se lleva a sus tres apóstoles más queridos para recordarles quién es y para fortalecerlos. Él sabe la dura prueba que les espera con la Pasión y quiere tener con ellos un momento de intimidad. Poner las cosas en su sitio, darles perspectiva, para que sean capaces de permanecer fieles ante la adversidad.

Hoy, el desafío en familia es poner las cosas en su sitio. Busca un momento de intimidad para recordar alguna de las cosas que has vivido con los tuyos. Si no tienes ocasión, puedes hacerlo con el Señor, Él siempre está ahí para escucharte. Fortalece el cariño familiar recordando experiencias pasadas y así seréis capaces de afrontar lo que venga en el futuro. 

¡Feliz domingo de Cuaresma!




sábado, 20 de febrero de 2021

HOY EL DESAFÍO ES SALIR A LA PISTA

María y Álvaro tienen dos hijos de cuatro y dos años.

EDUCAR ES UN RIESGO

En medio de clase (es lo que tiene ser profe de educación física) una alumna le dio una patada a un balón que yo, a dos metros, paré con la cara.

Después del momento de dolor, humillación y mucho cariño por parte de mis alumnos, me surgían varios pensamientos.

Por un lado, qué débiles somos. Ahora estoy tan campante, tan figura de autoridad, y al momento siguiente estoy en el suelo, gafas rotas y la cara hecha un cuadro.

Y el miércoles de ceniza ha sido reflejo de esto para mí: polvo eres y en polvo te convertirás.

Y por otro: se acabaron los balones de baloncesto. Qué salida tan fácil y tan pobre a mi situación de fragilidad y de miedo. Esto me ha hecho pensar mucho en cómo a veces con nuestros hijos es más fácil que no pinten, porque así no manchan, que no jueguen, porque así no desordenan, que no discutamos con ellos, porque así no nos dan balonazos emocionales. Y en el fondo, no tengamos hijos, porque nos van a llover balonazos.

Igual que a mis alumnos les volví a sacar los balones al día siguiente, el Señor nos pide que salgamos a la pista todos los días. Al encuentro con nuestros hijos, con el cónyuge, con todos los riesgos y todas las riquezas. Porque educar es un riesgo que merece la pena.

Y por eso el desafío de hoy es jugársela, es tener esas conversaciones, hacer esas actividades, entregar la vida en la pista, con la confianza de que Dios sacará un bien de cualquier realidad.



sábado, 13 de febrero de 2021

HOY EL DESAFÍO ES PEDIR PERDÓN

Antonio e Isabel tienen tres hijos de diez, nueve y un año.

SIN REGALO DE SAN VALENTÍN

Hace un mes nos propusieron dar una charla para padres con el tema "El conflicto en la familia". Desde que dijimos que sí, me he dado cuenta de lo expertos que somos en este tema: hacemos exactamente todo lo que no hay que hacer. Somos una familia de libro… pero al revés. Si es que ¡hasta me he olvidado del regalo de San Valentín!

No hay nada más desalentador que saber lo que haces mal, por ejemplo a la hora de castigar, o de conseguir que tus hijos escuchen, o de llegar a sencillos acuerdos pedagógicos con tu cónyuge, o de acordarte de un aniversario... Lo sabes, lo prevés, ¡y vuelves a caer en la trampa! Y lo peor, acabas de nuevo haciendo daño a los que más quieres. 

Menos mal que la escuela de padres es en una parroquia: porque hace falta meter a Dios para no perder la esperanza ante tanta debilidad. Hace falta mucha ayuda del Espíritu para volver a empezar. Ahora que lo pienso, ese es uno de nuestros puntos fuertes en casa: pedirnos perdón y seguir luchando sin tirar la toalla.

Y es la actitud necesaria tanto para celebrar San Valentín como para empezar la Cuaresma: en el amor, no se trata tanto de ser perfectos, como de dejarse curar.

Por eso, hoy el desafío en familia es pedir perdón. Insiste al Señor, como el leproso del Evangelio: "Si quieres, puedes curarme". Y delante de Él, pide perdón a tu esposo o esposa. El mejor regalo de San Valentín, el mejor don, es el perdón. Es la muestra más grande de amor (aparte, en mi caso, de unos buenos bombones). 



sábado, 6 de febrero de 2021

HOY EL DESAFÍO EN FAMILIA ES DEJARTE CURAR

 Santi y Sara tienen 5 hijos de 13,11,9, 5 y 2 años.

DE BORRASCA EN BORRASCA Y TIRO PORQUE ME TOCA

Filomena trajo mucha nieve y, con ella, momentazos geniales y otros no tanto. Ahora viene otra borrasca de la que no recuerdo ni el nombre.

Toda ciclogénesis tiene su belleza por lo salvaje de la naturaleza, los paisajes que nos ofrece del mar embravecido, el olor a salitre, a tierra y campo mojados… 

También tiene un lado no tan bueno, pues puede dejarnos heridas físicas, materiales y emocionales (pérdidas, aislamiento). Nos hace darnos cuenta de que no somos dueños de este mundo y de que no lo podemos controlar.

Hoy el Señor nos dice que Él sana los corazones destrozados, que venda sus heridas. Y este es tiempo de muchas heridas, grandes y pequeñas. Temas de salud y de corazón, de distancias físicas y emocionales.

Por eso hoy el desafío en familia es dejarte curar por Él. Ve a orar como Él mismo hace tantas veces y busca la fuente del bálsamo para tu alma. Confía. Él es el único que siempre está cerca de nosotros, sin condiciones, y que nos puede dar la paz que ahora tanto se resiste.